
del libro Vespertino, capítulo 345, versículo 1,8% elevado al cubo
Hay personas que tienen demasiada suerte. Salen una noche de fiesta y conocen a alguien tan profundamente, que se terminan amando en una cama prestada. A las pocas semanas ambos se reencuentran para conversar qué harán con el niño, también, cómo se llamaban. Esos si que son carretes inolvidables, para fotografiarlos, o mejor, tomarles una ecografía.

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