
del libro Suplicios sensibles, capítulo 21, versículo inconcluso.
él la invitó a comer al restaurante más fino que pudo pagar. ella no escatimó, así que pidió una langosta. Él estaba contento, pero apenas pudo conversarle. Ella comió demasiado rápido. Una vez que terminó y hubo tiempo para tomar la segunda copa de vino blanco, le preguntó:
- cómo estaba tu plato?
- Rico, tenía sabor a pollo.
Haberlo sabido antes, pensó él. al menos se parece a mi otra mujer, también pensó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario